Wednesday, March 18, 2009

I love D.F.





Pronto les contaré cómo fue el pasado fin de semana antes y después del primer concierto de Hiperboreal + Clorofila. Por lo pronto aquí les dejo una nota aparecida en La Jornada, escrita por Chava Rock y tres fotos de Christian Legorreta:


Colectivo Nortec (hiperboreal + clorofla) y Sonido Sonorámico celebran masivo en el Festival de México en el CH


Alrededor de 20 mil personas se reunieron en la Plaza Santo Domingo, en un concierto destacado por la variedad de géneros musicales que se mostraron.

Amantes del rock, la música electrónica, la cumbia y la salsa se dieron cita la noche de ayer sábado para presenciar uno de los encuentros más eclécticos del Festival de México en el Centro Histórico, en el que cerraron dos de los proyectos emanados del famoso Colectivo Nortec: Hiperboreal y Clorofila; y Sonido Sonorámico, que guarda el espíritu de los grandes tíbirirs que se realizan en los salones y en las calles de los barrios más populares de la ciudad.El concierto cambió de sede, pues inicialmente se había programado para realizarse en la calle de Guatemala, a espaldas de la Catedral Metropolitana, pero debido a la cantidad de gente que se esperaba, se pasó a una cuadra más atrás, en la explanada de la Plaza Santo Domingo.Desde las 16:00 horas se iniciaron las actividades, destacando la actuación de DLD (Dildo), joven banda de rock que enlaza el sonido clásico de las bandas pesadas de los años 60, con el grunge y música alternativa del nuevo milenio.Al caer la noche ya eran miles los que bailaban bajo el ambiente sonoro que provocaban dos miembros del Colectivo Nortec: Hiperboreal y Clorofila, que detrás de la consola y sus computadoras, deban a conocer básicamente material nuevo. Pese a las fallas de sonido, poco notorias, con Nortec se dio la mayor concentración dentro y fuera de la plazoleta, recordando los grandes raves que prácticamente han desaparecido de las plazas públicas.El cierre fue con Sonido Sonorámico, clásico sonidos que suele amenizar los bailes populares, desde hace 30 años, que cada fin de semana se llevan a cabo en las calles de la Ciudad. Con esta vasta experiencia es que empezaron a programar una gran cantidad de temas, especializándose en la cumbia. Interrumpin continuamente la música con saludos y dedicatorias a los representantes de las bandas y colonias allí presentes.Miles de los que bailaban y disfrutaban la música electrónica, se despojaron un poco de ese glamour y se entregaron con fe al baile en pareja, al ritmo que el gua-guan-có y guarchá imponía.Singular fue la noche, pues se oían los saludos al personal del barrio de Tepito y la Aragón, ligándose con otras salutaciones, seguramente menos comunes, pero que en esta noche eran solicitados, a la Facultad de Filosofía y Letras y a la Escuela de Ingeniaría del Politécnico, por ejemplo. Rastas, electros, rockeros y demás banda sacaba su lado más guapachoso, en esta festiva noche que poca más veces se repetirá.

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2009/03/15/colectivo-nortec-y-sonido-sonoramico-celebran-concierto-masivo-del-festival-de-mexico-en-el-ch

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Las últimas semanas he tenido abandonado el blog debido a que estaba entre composiciones, grabaciones de estudio y ediciones de audio, preparando material para el nuevo disco, como para el concierto que dimos el pasado fin de semana en el D.F.

Ya postearemos más seguido en este blog.

Regresamos renovados en mil y un sentidos...

Thursday, March 5, 2009

concierto Hiperboreal + Clorofila


La secuencia inicial comienza. El 14 de marzo estaremos tocando en la ciudad de México en el festival del Centro histórico, si andan por allá, allá nos vemos...
Visita nuestro sitio oficial dando click aquí


Sunday, February 8, 2009

cuando los amigos se mueren


-en memoria de Jorge Reyes-

Tenía mucho tiempo que la tristeza no habitaba en mi. Ayer me enteré de la muerte de mi amigo Jorge Reyes. Su música me ha acompañado desde la adolescencia y su amistad desde hace casi diez años.
Recuerdo aquellas vacaciones de diez dias acampando a la orilla del agua en el gekko camp de Bahía de Los Angeles, tenía yo 21 años y una mujer de piel blanca y piernas largas me había partido el corazón- no sería la última, pero quizá sí fue la primera-. Por las noches, en la oscuridad casi total, resplandecían las estrellas en el cielo , se escuchaban las ballenas a lo lejos y en tierra no había electricidad, sólo un par de lámparas de aceite y un estéreo con pilas en el que tocábamos todas las noches el cd Crónica de Castas de Jorge Reyes que recién había salido a la venta. No era lo único que escuchábamos, pero sin duda el Crónica de Castas era el disco que mejor enmarcaba la experiencia de estar alejado de la ciudad, entre los recuerdos de un amor perdido que aparecían como destellos, y el estar acompañado de los buenos amigos de aquel entonces, bebíendo, fumando -sí, antes fumaba-, compartiendo canciones e historias mientras aprendíamos a no pisar las mantarayas de la orilla cuando nos sumergíamos a snorkear en la bahía por horas. Hacia el mediodía el sol pegaba inclemente a 42 grados centígrados sobre la piel.

"Ahí o hay te estás", se llama una hechizante canción de ese disco de Jorge en donde hace ruidos guturales como melodía y la base rítmica la logra pegándose en el cuerpo con las palmas de la manos. Fulminante y misteriosa, aparece de pronto la guitarra del español Suso Saíz volando entre notas y es en ese justo momento cuando todo se va a una dimensión etérea, algo supra-terrenal. Ya no sabías bien a bien, qué era parte de la grabación del disco y que ruidos del entorno natural se habían incorporado meticulosamente, como un soundtrack de esas noches alejadas de la modernidad.
Así pasamos diez dias y diez noches, sobrevivimos comiendo por la tarde y noche lo que pescábamos por las mañanas. Nunca más me he alejado tanto de la ciudad y sus comodidades como en aquel hermoso verano, diría Pavese.
Ahora la vida me ha hecho menos aventurero en eso de tratar de olvidar amores, he encontrado otros remedios menos extravagantes para cuando me rompen el corazón, los cuales también incluyen música, pero ya no preciso de un isla desierta -o algo parecido- para remediar el mal de amores.

En 1994, Jorge se presentó en el teatro del Cecut y lo fui a ver. Era la primera vez que lo veía y escuchaba en concierto y considerando que tenía todos sus discos hasta entonces, y que me sabía de cabo a rabo todas sus composiciones, la expectativa era alta y la cumplió cabalmente. Aplaudí como nadie en esa sala de conciertos. El Destino guarda sorpresas y cuando caminaba por el estacionamiento después del concierto, lo vi a unos metros, iba rumbo a una camioneta que lo esperaba, corrí hacia mi auto por un par de cd´s de su música que venía escuchando en el camino -el Crónica de Castas era uno de ellos- y le pedí que me los firmara y eso hizo.
Nos dimos la mano y un gracias, hasta luego.

En el 2000, nos re-encontramos en Tijuana, él venia de Alemania en donde había escuchado música de nortec en le feria de Hannover -donde Conaculta nos había pedido permiso para musicalizar el pabellón de México con algunas de nuestras canciones- y nos queria conocer. Comimos carnitas estilo michoacán y platicamos esa tarde, mientras bebíamos dos botellas de tequila. Esa vez lo acompañaba su esposa, la actriz Ariadne Pellicer y su hija Eréndira en brazos. Cambiaron su vuelo de avión que salía esa misma tarde, cuando los convencí de irnos por la noche a un concierto de música electrónica en el Jai Alai que prometía ponerse bien. Venimos antes a mi casa a seguir hablando de música, de músicos, de México y de la frontera. Los llevé a la orilla de la playa para que vieran esa imagen antipoética que es la barda de acero oxidado que divide al primero y el tercer mundo y que llegaba hasta la playa y parecía también, dividir al mar en dos.
Salimos esa noche al concierto prometido, luces , humo y varios dj´s gringos y locales amenizaban la noche de baile y beats de cajas de ritmos, a las tres de la mañana ya no supe dónde quedaron, La última vez que los vi, estaban bailando en la pista central. Los busqué un rato sin éxito y regresé a casa. Al siguiente dia me despiertan a las 12:30 porque les estaban pidiendo abandonar el cuarto de hotel. Organizamos precipitadamente una carne asada en la casa de Javier Torres para hacer tiempo mientras salía su vuelo a las cinco de la tarde. Recuerdo que hablamos de Ana D, la cantante española mujer de Corcovado que recién había editado su primer disco Satellite 99 y que Jorge conocía personalmente en alguna de sus giras europeas por España en que terminó en casa de Javier Corcovado. Le sorprendió enterarse que Ana Díaz (Ana D.) hubiera editado un disco tan lindo. Ni siquera sabia que Ana Díaz cantara.

Los llevé al aeropuerto a tiempo para su vuelo, nos dimos un abrazo, una sonrisa y una promesa de vernos de nuevo.

En el 2004, Recibí una invitación para tocar en el Cenart (Centro Nacional de las Artes) el 27 de noviembre, en un concierto de música electroacústica, junto a varios renombrados de la música experimental contemporánea mexicana. Yo era el único que no tenía un doctorado musical en Francia o algo similar esa noche. Como la onda de nortec no era pertinente en ese concierto, me inventé algo que titulé: "This is not Nortec, it´s Babelfish Trio -de Pessoa y algunas ideas no robadas-". Con el nombre de Babelfish Trio edité algunas canciones que se alejaban del sonido del colectivo en un par de discos y ya anteriormente había presentado algún set en vivo en el Hard Rock Café. Cuando por fin me mandan el cartel completo, fue grande mi sorpresa al saber que Jorge Reyes cerraba dicho concierto y yo iba justo antes que él.
Yo sin doctorado en música experimental en Francia. Nos encontamos en el backstage del Auditorio Blas Galindo del Cenart, bebimos tequila de nuevo, platicamos a carcajeada resonante un par de horas antes de nuestras respectivas presentaciones y nos deseamos suerte antes de pisar el imponente auditorio.
Nos fue muy bien esa noche y dos dias después, estaba yo comiendo en la casa que compartía con Ariadne en La Condesa. Eréndira, la bebé que había yo cargado en brazos en el 2000, se había convertido en una hermosa niña de cuatro o cinco años, blanca como la nieve y cabellos dorados que reia y platicaba más articuladamente que muchos de mis excompañeros universitarios. Recuerdo haber pensado: si me aseguran que tendré a una hija así, la concibo esta misma noche.
Platicamos de música, de literatura, de discos y de Tijuana. Pasadas las horas, me despedí de ellos y les di un abrazo con la promesa de vernos de nuevo pronto.

Fui varias veces al D.F. , y por una y mil, no nos vimos de nuevo.
Hace unas semanas un buen amigo me dijo que Jorge me mandaba saludar y pensé en llamarle, pero lo dejé para despues, como se dejan tantas cosas en la vida.
A veces imaginamos que los amigos siempre estarán allí cualquier dia del mañana, pero la vida se encarga de demostrarnos lo contrario.
Hoy Jorge ya no está y ya no podré llamarle cuando vaya al D.F.
No se si haya otro lugar después de este. Si exista vida, después de esta vida -sospecho que no- pero si la hay, ojalá y en ese lugar exista la posibilidad de hacer música.
Jorge estará muy feliz.
Desansa en Paz...


ps: Por lo pronto aquí me tienes acordándome de ti y escuchando en vinilo el primer disco que editaste como Jorge Reyes, ese que escuché cuando tenía quince años y con el que tanto me emocionaste: "A la Izquierda del Colibrí".
¿Te conté que me lo encontré hace como cuatro años en un tianguis que arman los domingos en el barrio antigüo de Monterrey?. Estaba nuevo, incluso cerrado todavía. Creo que no te lo había contado.
Lástima que este no me lo firmaste...





Sunday, January 25, 2009

de box y música


Los que me conocen saben que me gusta el box.

La verdad nunca aposté a que el tijuanense Antonio Margarito fuera siguiente Julio César Chavez, pero me dolió hipotéticamente -como diría Pessoa- la tunda que le dieron esta noche.
Mientras escribía este post escuchaba a The Rapture -el mini LP de nombre Mirror que contiene la canción Olio- uno de los grandes aciertos musicales de los últimos tiempos.

Me acuerdo tanto de The Cure que quiero recuperar mi ropa negra y el tinte para el pelo....

Friday, January 23, 2009

decisiones

una llamada de invitación por unas cervezas en el Dragon Rojo

Será?

mmm

Tuesday, January 20, 2009

predicciones 2009



Leyendo la revista sandieguina City Beat, me encontré con esta gracisosa predicción:

En el 2009 Jesucristo aparecerá en una tortilla en San Ysidro, pero será secuestrado por un cartel de droga de Tijuana. La Iglesia de roca de Point Loma pagará 4 millones para liberar a la tortilla, pero el cartel accidentalmnte entregará la tortilla en el Trader Joe´s contiguo a la iglesia. Entonces, la tortilla sagrada será vendida a un individuo de nombre Ricardo, el cual hará con ella una quesadilla y la comerá acompañada de una cerveza barata.
Exactamente como Jesucristo lo hubiese querido.