Thursday, August 21, 2008

Libro de Narda Lepes



Al parecer, la gente de editorial Planeta lee este blog.
Hoy en mi correo, apareció el siguiente mensaje:
Narda Lépes en México
Editorial Planeta Comer y pasarla bien
Si su medio se encuentra interesado en tener una entrevista con la autora, favor de comunicarse al telefono 30006XXX con María José López o al 30006XXX con Minerva Gámez.
Editorial Planeta Mexicana

Presidente Masaryk 111
Col. Chapultepec Morales
(52) (55) 30006XXX ext. 233
Telefono directo 30006XXX
ps: me encantaría hablar con Narda! Si se anima a venir a la tierra del vino mexicano, será un gusto darle un tour.

Wednesday, August 20, 2008

nubes con palabras

Hoy me enteré en el blog alt1040 de un programa que hace nubes con palabras y metí allí las primeras dos estrofas de una canción, este fue el resultado:

Tuesday, August 19, 2008

Benjamin Biolay



Conocí hace un par de años a Benjamin Biolay con su disco A l´ Origine. Lo escuché cuatro o cinco veces, me gustó, pero no le di mayor importancia.

Ahora me entero, gracias a Bea Ll., que a finales del 2007 editó el disco Trash Yéyé.

Un excelente álbum, el cual tardó dos años en terminar y en donde encuentra un sonido exquisito y agradable.

Benjamin Biolay es francés, es cantante, compone y produce sus canciones y como todos los franceses todavía están esperando al heredero masculino del dios Serge Gainsbourg, la comparación era obvia e inevitable.

Tiene el estilo, algo del glamour, va bien, pero todavía le faltan como unos 20 discos para saber si la comparación es merecida.

Hasta el video de una de las canciones del disco Trash Yéyé, sería algo de lo que Gainsbourg estaría orgulloso, la canción se llama Dans la Merco Benz.

Supongo que por ahora está bien, ya logró hacer un buen disco, enloquecer a las chicas y llamar la atención de los medios, pero si quiere ser el nuevo Gainsbourg, paradójicanente, tiene que dejar de ser una excelente copia de Gainsbourg.

Para aportarle linaje al asunto, Benjamin Biolay es hermano de la famosa cantante Coralie Clément y estuvo casado con Chiara Mastroianni, hija de Catherine Deneuve y Marcello Mastroianni.

Aquí les dejo el video Dans la Merco Benz
Pica aquí

Cocina conFusión



En este receso temporal de giras, me he adentrado un poco en las artes culinarias. Por lo menos ya cocino bien 8 o 10 platillos y hasta un toque personal, les he dado a dos o tres.
He leído lo que he encontrado y me ha interesado en cuanto a cocina. El internet, como en casi todas las cosas, ha ayudado bastante, con: recetas, diarios, videos, programas de tv, etc.

Uno de los nombres importantes de la cocina fusión en latinoamérica, es sin duda el de Narda Lepes, una argentina de 36 años, que desde temprana edad sintió una fascinación por la comida, después consiguió un trabajo pelando papas en Francia y regresó a Argentina a poner un restorán en el que innovó por sus exóticas mezclas de ingredientes. Ahora es una personalidad de la televisión argentina, en donde tiene dos programas de cocina y viaja por todo el mundo mostrando sus talentos culinarios y dando conferecias.

Me encontré hoy con una entrevista que le hizo Jaime Avilés, en donde habla de sus inicios, de su fascinación por la comida, de los trasgénicos, del McDonalds, de qué darle a los hijos de pequeños para que aprendan a comer y hasta de lo que nunca comería; pero principalmente de su filosófía casi poética sobre la comida.

En la entrevista, Narda dispara frases encantadoras como estas:

"Mientras millones de personas mueren de hambre, a otras no les gusta comer.
¿Será que no las amamantaron correctamente? "

"...Si vas al cine, ¿cuál es la oferta?
Y es grasa, sal, azúcar. ¿Entendés? Grasa, sal, azúcar, no hay otra cosa.
Es grasa, sal y azúcar, ¿me estás jodiendo?
¡Grasasalazúcar! ¿Es a propósito?
¿Me querés tapar la vena para que mi cerebro sea más lento? "

Les dejo aquí la entrevista completa por si les interesa.

Creadora del guacamole de papaya, de los ñoquis de betabel, del paté de conejo servido con mermelada, de la sopa de chícharos con municiones; recreadora de las mejores delicias de tres continentes; con un coqueto delfín tatuado sobre el tobillo derecho, con unos hermosos ojos de higo almibarado, con una melena oscura que le da insomnio al que la mira de cerca y con una mente de colibrí que está en todo y no la deja descansar jamás, llega finalmente a México Narda, la célebre Narda Lepes Miranda, toda una estrella de la cocina fusión.

“Lo de la cocina fusión para mí –se defiende en entrevista– es como un sello que me pegaron. Al principio, cuando era mucho más chica, mezclaba todo. Claro, te gusta todo y ponés todo porque estás pasado de revoluciones y querés todo junto. Un arquitecto en la primera casa que hace, seguro pone muchas cosas que después va a decir esto sobraba, esto sobraba, y sho veo las cartas de los primeros restaurantes y… ¡ponía de todo! Después como que vas limpiando, vas editando.”

Nacida en Buenos Aires el 29 de julio de 1972, hija de Juan Lepes, un publicista de pro, del que heredó la vena artística, y de Carmen Miranda, una cocinera macrobiótica que en 1974 la ocultó en Caracas, al adivinar que tras la muerte de Perón Argentina sería arrasada por la ultraderecha, Narda ha viajado desde pequeña por todo el planeta. A los 18 años abandonó el colegio, a los 20 se fue a París a trabajar como pelapapas en algunas de las cocinas más importantes de Francia, y en 1997, de nuevo en Buenos Aires, abrió su primer restaurante, donde volcó todo lo que había aprendido al recorrer el mundo.

Berenjenas a la parmesana
–Eres –insisto– una estrella de la cocina fusión en un país que surge de una fusión de culturas.
–¡Y pará! Antes se la shamaba créole, o criosho, a la fusión. La comida cajun, la comida del sur de Estados Unidos, de Nueva Orleáns y todo eso, es fusión. Las berenjenas a la parmesana son fusión. La berenjena es asiática pero si le ponés un poco de tiempo… Woody Allen dice: “la comedia es tragedia más tiempo”, y la comida fusión es así, algunos platos con el tiempo se vuelven clásicos.

–Cuando yo hago cocina fusión –le digo–, provoco confusión.
El ingenio gongorino de mi chiste no la inmuta.
“Pero también lo de mezclar sabores –agrega– me parece una cosa natural, más si uno viaja y tiene oportunidad de conocer más y más cosas; es algo inevitable, mezclás esto con esto, mezclás la ropa, ahora mismo tengo una camisa con una camiseta arriba, no sé, mezclás...”

A sus 36 recién cumplidos, Narda es mucho más que una mujer fascinante: dirige su propia empresa de catering (Comer y Pasarla Bien, que ha alimentado a Oasis, REM, Neil Young, Red Hot Chilli Peppers y Aerosmith, entre otros); conduce dos series de televisión (una en estudio, otra viajando por el mundo, que la ha llevado a Japón, Marruecos, Inglaterra, Brasil y Grecia); además, divulga recetas en el diario Clarín, asesora a consorcios gastronómicos, hace producciones para publicidad, capacita personal para restaurantes y hoteles, y vuela a donde la inviten para dar conferencias. Sin mencionar que acaba de publicar su primer libro, que también se llama Comer y pasarla bien (Planeta, 2007) y que este fin de semana presentará en la Expo Elgourmet.com, en el Centro Banamex del Hipódromo de las Américas.

Ante otras grabadoras, Narda contó que tenía 12 años cuando le dio por meterse a la cocina de su casa a mezclar ingredientes para ver cómo se reconvertían en el horno. Gratinar queso, por ejemplo, la hipnotizaba.
–De qué te vino esta manía –pregunto.
–Y… de que me gusta comer. Toda mi familia es de cocineros. Nunca me dieron hamburguesa, hotdog, cosas tipo congeladas; nunca hubo microondas, golosinas, papas fritas. Siempre comí rico sho, y comí comida comida, nunca comí una comida especial, siempre comí lo que comían los adultos, siempre. Me pasaba de ir a la casa de algunos amigos cuando era chica, y a los chicos les daban una cosa y a los grandes otra y sho quería de lo que estaban comiendo los grandes.

Agobiada por la esclavitud que significa atender un restaurante, en 1999 encontró una repentina salida de emergencia: estaba naciendo un canal de televisión por cable, dedicado exclusivamente a la comida, y un amigo de su papá la invitó a hacer una prueba en el estudio. La contrataron de inmediato. Además de poner en práctica recetas exquisitas, se reveló como una expositora divertida, y se volvió referente para millones de telespectadores en América Latina, gracias a sus ricos platillos (fáciles de replicar), a sus mohínes espontáneos, a su malhumorada belleza y a su deslumbrante lenguaje, que la hacía decir cosas como: “ahora a este bife le voy a retirar la aponeurosis”, en docta alusión al pellejo de un trozo de carne. Cuando yo escuché esa palabra salir de su boca me prometí que algún día tendría que conocerla. Las elecciones argentinas de octubre del año pasado me regalaron el pretexto que necesitaba para ir a Buenos Aires a entrevistarla.

Narda o el verano... pasado
Como no tenía credenciales de periodista gastronómico, le llevé un baúl repleto de moles, chiles, salsas, tortillas, achiote, quesos, chongos, flor de jamaica, ates, calaveras de azúcar y no sé qué más –alguien dice que hasta un metate de roca volcánica–, aparte de un libro de Salvador Elizondo llamado Narda o el verano. El truco surtió efecto. Me recibió en su estudio de Villa Crespo, el viejo barrio de los judíos pobres de Buenos Aires, y contestó a todas mis preguntas sobre ella, el mundo y sus trabajos. Cuando volví a México pasé largas noches trascribiendo sus respuestas, lo que me produjo toda clase de ideas, pero no acerca del arte de cocinar, sino del arte de escribir, porque Narda hace literatura cuando habla. Y no se da cuenta.
–Mientras millones de personas mueren de hambre, a otras no les gusta comer.¿Será que no las amamantaron correctamente?


Del blanco al rojo
Las mejillas de Narda pasan del blanco al rojo o al rosa y de nuevo al blanco, mientras sus enormes ojos se achican o se agrandan según la intensidad de su entusiasmo. Todo esto observé en su rostro mientras me decía:
–La leche materna transmite los sabores de las cosas y la madre debe comer variado para que el chico se acostumbre a lo distinto, porque si un chico está acostumbrado a comer siempre lo mismo el día que prueba algo distinto va a hacer gestos y no le va a gustar. Claro, hay madres que no tienen mucha leche y les tienen que dar fórmula a los chicos, pero también pueden acostumbrarlos al cambio. Un día a la fórmula le ponés una gotititita de aceite de oliva, otro día le ponés una hojita de albahaca procesada (en la licuadora), otra vez… uuun pedacito de queso, un cachito de brócoli, o no sé qué. Después le vas agregando más, pero que tenga un gusto distinto siempre, poquitito, mínimo, y se lo vas mezclando y lo vas cambiando, miel otra vez, canela, una pizca de canela, una rashadurita de naranja, el aceite de la cáscara de naranja, ¿viste cuando la raspás por arriba?, que le caiga por arriba de la papilla, no te digo que le pongás… un ajo, porque capaz que… pero sí cambiale el gusto, que no se aburra el chico, que siempre esté abierto en algo tan básico como comer, algo que hacés tres veces por día: te levantás, comés, trabajás, comés, de regreso comés, jugás un rato y comés, te vas a dormir y comés, todo el tiempo comés. Y si todo el tiempo comés lo mismo qué embole (aburrimiento), dejás de tener hambre.
–Entonces la consigna es variar…
–Pero bueno, con las enfermedades relacionadas a la alimentación, a mí me gusta demasiado comer como para siquiera entenderlas. Me gusta que la ropa me quede bien, pero ni loca sacrifico, tipo, no hago régimen: me como lo que sea. Claro, trato de comer sano, de comer de todo, sobre todo de todo; no es que como sano porque como hervido o sin sal sino porque como de todo, y como tengo la presión baja le pongo un montón de sal a todo. Pero me gusta comer todo, todo, todo, excepto tripas de vaca –y hace gesto de fuchi.
–¿No te gustan los callos madrileños?
–¡No! Sho como nada que sea filtro ni depósito, todo lo demás me lo como. Del mar, cualquier cosa; el agua salada me hace sentir bien con respecto a todo lo que vasha a comer, si estuvo toda su vida en agua con sal, eso taaan malo no puede ser, pero filtros, riñones, no como, no entiendo que la gente pueda comer algo que filtra todo lo que queda, los resid…
–Algo por donde pasa toda la porquería –la interrumpo.
Al oírme decir esto Narda se enardece.
–Pasa no, ¡la filtra, la deja ahí! –en este punto casi grita—. Porque si me decís, se queda con lo bueno y elimina lo malo, pero no. ¡Un asco!
–Y el hígado, que hace más de 500 procesos químicos…
–¡El hígado! –ahora su expresión es de tragedia y se lleva las manos a la cabeza–, ¡el hígado! Primero, el sabor no me gusta.
–¿Ni en paté?
–Ah, no, claro –su rostro se ablanda y yo respiro con alivio–, el fua (fois, en francés) me gusta, el fua sí, pero un pedacito. Comerme 200 gramos de fua no puedo, lo empiezo a masticar y pienso cosas horribles. Pero, bueno, sobre las enfermedades que decías vos, están todas estas alergias nuevas que ahora hay en Estados Unidos. Cómo puede ser que acá a nadie le dé alergia a las nueces, al maíz. Cómo es que ashá hay chicos que no pueden comer maní o leche o huevo. De dónde salió todo eso. Yo le tengo alergia a los gatos, tipo te pican los ojos, me quedo sin aire y la paso mal, pero algo raro hay con todos estos químicos a que estamos expuestos y que no se pueden controlar porque no hay taxabilidad sobre ellos. Capaz hacen un examen de algo aislado, separado, en contacto con una persona, vos por ejemplo, y no pasa nada, listo, pero eso en combinación con los 80 millones de asquerosidades a que nos exponen todo el tiempo, desde los productos ignífugos hasta el aspartame y los conservantes…
–Qué son los productos ignífugos…
Si no sabés, gugleá
–Y son los que les ponen a las cosas para que no se prendan fuego en un segundo, por ejemplo en los aviones, las telas, las alfombras, todo eso tiene químicos altamente nocivos, sólo que entre que no se prenda fuego en el avión o sea sano, aprueban que no se prenda fuego en el avión. Y todo es por costo, cuanto más barato mejor... Pero sho no quiero algo barato que viene en un paquete lindo si no sé qué es. Hay que usar el Google para algo útil. ¿Se te antoja algo pero no sabés qué es? Gugleálo. Y de ahí buscá un poquito más. Y lo vas a descartar solito: no, esto mejor no lo quiero, esto mejor tampoco, esto no sé pero mejor no, no logro entender mucho pero lo que leo no me gusta. Chao.
–Entonces eres una defensora de...
–Del derecho a elegir. Para mí si vos decidís comer todos los días en McDonalds y sabés lo que es, hacé lo que quieras. Es tu derecho a elegir. Sho no te voy a decir lo que vos tenés que comer, te voy a decir fijate qué tiene, vos creés que te estás comiendo una cosa y te estás comiendo otra. ¿Te gusta comer comida rápida todos los días? Okey, pero sabé qué te estás comiendo. No porque venga algo en un paquete verde, con una espiga de trigo y diga “fresco y natural”, va a ser fresco y natural, ni sano ni saludable ni nada. Leé qué tiene, y una vez que leíste qué tiene, decidí si te lo comés o no, pero no te creas el nombre fantasía.


–Te he visto mucha veces decir: es mejor escoger un tomate todo deforme porque eso significa que lo cultivaron en una granja: no lo sacaron de una cosa hidropónica todo perfecto y lo modificaron para que dure.
¿Sabías que le pusieron lenguado al tomate?
–¿Lenguado?
–Y sí, porque el lenguado es un pez que va pegado al fondo (del mar), donde el agua es más fría, entonces tiene alta resistencia al frío. Aislaron ese gen y se lo pusieron al tomate para que tenga alta resistencia al frío, para que no se les queme cuando lo ponen en la cámara frigorífica. Un tomate que lo sacaron del árbol en junio, o en marzo, depende de donde estés, o en diciembre, y te lo vas a comer hasta en octubre… ¡Es una asquerosidad! No maduró, no le dio el sol, no tiene gusto a nada. Es redondo, es colorado, es lindo, lo ves, le sacás la foto, perfecto, pero no tiene gusto a nada. Ese tomate sho no lo quiero.
–Es transgénico.
–Y no todo lo transgénico tiene que tener un contexto negativo –aquí Narda explica un proceso que vio en Colombia, donde unos agricultores intercambiaron los genes de dos tipos de frijol para crear semillas más resistentes–. Los frijoles grandes tenían una capa gruesa y los chiquitos una capa más finita que los enfermaba. ¿Qué hicieron? Fueron al primer frijol y le sacaron el gen que le hacía la capa gruesa y se la pusieron al otro para fortalecerlo. Eso –opina– está bien, es de la misma rama, de la misma especie, no es interespecie. ¿Te imaginás lo interespecie? ¿Una mezcla de animal con vegetal? Por favor, ¡eso no va!
¿Me querés tapar la vena?
–¿Y la coca zero? Tiene un aspartame cancerígeno, prohibido en Estados Unidos, que en América Latina se vende por ríos.
–Igual –matiza Narda–, con esas cosas hay muchas idas y vueltas. Sho no entiendo: si querés algo dulce comé algo que tenga azúcar, si no, bajá tu nivel de necesidad por lo dulce. Pero no lo vas a bajar comiendo azúcar falsa. Si querés consumir menos cosas dulces, tomá agua. Si necesitás algo dulce comete un pedazo de chocolate buenísimo, pero por qué querés esa coca. Porque de chiquito te dieron 250 millones de mierdas llenas de azúcar, entonces necesitás algo dulce, tu cuerpo te lo pide, pero empezá a bajar el nivel de dulce, no de azúcar, de dulce en general.
–Con tanto consumo de azúcar desde niño te pulverizas el páncreas.
–Y también la madre, para que el nene se calle, le da de comer cualquier cosa. Si vas al cine, ¿cuál es la oferta? Y es grasa, sal, azúcar. ¿Entendés? Grasa, sal, azúcar, no hay otra cosa. Es grasa, sal y azúcar, ¿me estás jodiendo? ¡Grasasalazúcar! ¿Es a propósito? ¿Me querés tapar la vena para que mi cerebro sea más lento? Sho me creo todas las teorías conspirativas, sobre todo las que me invento sho misma. Pero, no es casual. Es más barato, encima. Grasa, sal y azúcar es lo más barato. Cualquier porquería con un montón de sal te lo vas a comer, cualquier mierda con grasa hidrogenada es rica porque la grasa hidrogenada es rica porque le ponen cosas para que tenga gusto rico. ¿Crocante? Crocante te gusta, seguro. ¿Crocante y salado? Vamos. ¿Dulce y chewing, tipo gomitas? También te lo comés. ¿Azúcar? Arriba. ¿Dulce y grasa, galletitas? Arriba. Y no hay más. Sho preferiría que me pongan una, una, no sé, fruta. –Si llegaras a México a dar una conferencia qué harías –le pregunté en noviembre de 2007.
–Bueno, sería charla, receta y degustación. Primero arrancás con la receta, después tenés la charla y después la gente prueba lo que sale de la cocina. La charla para mí es muy interesante porque les puedo dar –y movió la mano derecha, haciendo el signo inequívoco de la nalgada, siempre didáctica.
Narda es, en suma, una educadora.
–Con cuánta gente viajas.
–Y dos. Sho y dos. A veces llegás a un lugar y está bien, pero a veces no hay nada. Por eso prefiero ir cubierta, para no terminar cortando cebosha sin poder ocuparme de, no sé, preparar una procesión de fotos que esté buena, para ilustrar algo. Pero si estás corriendo capaz no te acordás de bajar la música, y entonces dije no, si no viajo con dos no viajo.
–Perfecto –anoté–, dos ayudantes.
–Sí, porque muchas veces al que mandan a hacer las compras no es cocinero y no me entiende qué debe comprar. En un hotel pasa.
–Mandan al de las maletas.
–Claro, o al cadete de la oficina, y no. Tenés que hablar con un cocinero para que sepa lo que estás pidiendo. Si le ponés “brotes”, no te va a traer brotes de soja. Un cocinero te trae soja, te trae un brotecito lindo de esos chiquititos beibis rosas no sé qué y es el detashe que solamente lográs si vas con tiempo y organizado.
La entrevista se estaba acabando. Apagué la grabadora. Nos levantamos.
–Volvé otro día con más preguntas –ofreció.
–O vamos a tomar un trago –arriesgué.
–No soporto el alcohol porque siempre tengo demasiado calor en la cabeza. Un trago fuerte me sube la temperatura de la cara y me pone muy, muy mal.
–Pero por qué.
–Y… tantos años en el fuego…

Thursday, August 14, 2008

Allison Carroll


No soy de esos que no viveron plenamente su niñez y ya pasados los 20 o 30 años, siguen comprando comics, viendo caricaturas y jugando videojuegos. Todas esas cosas la hice yo entre los 5 y los 12 años, creo que en cuanto tuve mi primera novia, como a los 12, dejé todas esas fantasías y comencé con otras -más divertidas y realizables-.

La música es la única de mis fascinaciones de entonces que todavía conservo y conservaré hasta el dia de mi muerte. Pero pues la música, es lo más grande que el ser humano ha hecho en este planeta, aunque esto es parte de otro debate....

Lo que les quiero contar es que via el blog 1040, me entero de que están a punto de sacar una nueva versión de un videojuego muy famoso en donde la heroina es una chica hermosa, atlética, de profesión arqueóloga, que supongo lucha contra "los malos" y es muy diestra en el manejo de armas (¿así o más fantaseoso?). En fin...
Para la promoción del videojuego han contradado a una ex-gimnasta inglesa, como representación "real" de la heroina del videojuego.
Su belleza es impactante, es lo más cercano a la perfección femenina, además ese lunarcito que tiene en tan estratégico lugar , es la cereza en el pastel.

No pienso comprar el maldito videojuego, pero cómo me gustaría encontrarme con su versión "real" (Allison Carroll) algún dia, en algun lugar....
Aquí les dejo un videíto para que vean de lo que escribo:

ps: en los comentarios que se pueden dejar en la página de youtube, respecto a los videos, aparecen dos que me hicieron reir a carcajadas. No cabe duda que no soy el único impactado con la belleza de esta chica:
.
"I find myself wanting to drink her bathwater"
.
"i'd suck her dads dick just out of appreciation."

Nortec Collective -aviso importante-

Tuesday, August 12, 2008

don loope

foto: Miguelón -bartender del don loope-

Algún dia contaré aquí, varias de las historias bizarras que me sucedieron cuando manejé el Don Loope, un espacio musical que promovió la música electrónica aquí en Tijuana en el 2001.
Después hice una canción con ese nombre y es parte del título de este blog: la vida después de Don Loope-. En fin.

Por lo pronto aquí les dejo esta divertida historia, de alguien que manejaba un espacio como el Don Loope, pero en Nueva York, y se le ocurrió contratar a Ministry -una banda legendaria, que al principio fue tecno-pop, después electro-industrial y terminó siendo hardcore-, para que diera un concierto.
Al Jourgensen, es el lider y vocalista de Ministry

Aquí la anécdota:
I used to own a nightclub, and one night Al Jourgensen was supposed to perform, so I went to the airport to pick him up before the show. So I'm standing there at the gate waiting for the plane to arrive (this was before 9/11) and as I'm standing there waiting, a bunch of cops show up. When the plane rolls up to the ramp, the cops go running down and board the aircraft. I'm thinking to myself, this can't be good, right...So they come off the plane dragging Al Jourgensen, who was screaming that he would kill these fucken cops and whatnot. Turns out, he had insisted on smoking on the plane and when told to put out the cigarette, he told them he'd blow up the plane if they didn't leave him alone and let him smoke. So I begged the cops to let Al come perform, it was two sold out shows. The cops let me take him after I promised to deliver him back to them when the show was done (which I never did of course). Well, Al couldn't perform at the show, was screaming the entire time, throwing full coronas into the audience (his rider stated he was to have a full case of cold Corona beer on stage). He kept screaming MINISTRY IS DEAD over and over. As it turns out, when he saw the cops coming onto the plane for him, he ate a bunch of LSD he had in his pocket, and thus was WAY TOO HIGH to perform the shows.


Para los que no sepan quién es Ministry, y los demás grupos del underground ochentero, de los que formaron parte, aquí les va un poco de historia:

Throughout the late 1980s Jourgensen and Barker expanded their ideas beyond Ministry into a seemingly endless parade of side projects and collaborations. Many of these bore Ministry's signature sound and the duo's Hypo Luxa/Hermes Pan production imprint. (These side-projects were also responsible for the delayed release of Ministry's next album.) Foremost of these was Ministry's alter ego, the Revolting Cocks. RevCo, as it is often referred to, was essentially the same band plus Belgian vocalist Luc Van Acker & Richard 23 of Front 242. Jourgensen and Barker also formed Lard with Dead Kennedys frontman Jello Biafra, Acid Horse with Cabaret Voltaire, 1000 Homo DJs with Nine Inch Nails' Trent Reznor, PTP with Chris Connelly and Pailhead with Ian MacKaye of Minor Threat and Fugazi.
Barker released his own material as Lead Into Gold and Jourgensen produced and played electric guitar on Skinny Puppy's Rabies LP.
Atkins and Rieflin also formed the band Pigface, which featured Barker on several tracks, as well. The smaller of these projects were later collected on the CD Side Trax (Rykodisc Records, 2004), while the discographies of Lard and RevCo were remastered and reissued.