Saturday, April 12, 2008


estos dias


Hay rutinas que no me enfadan, como la de escuchar música, beber vino, cocinar, y platicar con amigos. El lunes comienzo de nuevo con sesiones de estudio y los dias que vienen pintan de trabajo, trabajo, trabajo. Si es que a grabar canciones propias se le puede llamar trabajo.


Visité a mi madre antier y me cuenta de sus planes de vender la casa en donde crecí. Haciendo a un lado la nostalgia, creo que es una buena idea que mi madre deje esa casa que ya le va grande y se compre un departamento cómodo y mejor ubicado. Trataré de ayudarla en ese trámite, aunque mi hermano será el que comande esa empresa.


Platiqué con mi maestro Raúl Rincón, bebimos un par de botellas de vino, un vino portugués de nombre Periquita que yo llevé y un Bandol de la provenza francesa que él me ofreció, los dos cumplieron con creces su cometido.

Lo malo de esa noche fue, me encontré con la noticia que dos de sus tres cuasi-eternos perros (el pipo y la negra), habían muerto. Lástima, ya me había acostumbrado a que me recibieran ladrando en la puerta, cuando visitaba su casa.

Hoy dos nuevos cachorros corren y corren por su sala.

Escuchamos a Dylan en su mejor momento (blonde on blonde) y a Jorge López Ruiz .


He estado leyendo un libro fascinante llamado Adventures On The Wine Route -a wine buyer´s tour of france-. Cuenta la historia de Kermit Lynch, un norteamericano, comerciante de vinos. Mientras nos relata su encuentro con los más exóticos personajes rurales franceses dedicados a la elaboración de vinos -quizá los mejores del mundo-, Kermit nos adentra en las sutiles -y no tan sutiles- diferencias entres las distintas regiones de vinos en francia, en donde unos metros de distancia entre un dominio y otro, puede significarlo todo. Nos cuenta de su animadversión por las catas de vino a ciegas, de su preferencia, sobre todo en los vinos tintos, de la utilización de barricas de madera en lugar de los grandes contenedores metálicos modernos. De la importancia de los minerales del suelo, los distintos procesos de filtración que se pueden aplicar y de la diferencia que ello implica en el olor y el sabor del vino. De lo importante que es para él, el conocer personalmente cada dominio o chateau y sus dueños. De su desilución por las formas de comercialización de los grandes chateaus franceses de Burdeos en comparación con los pequeños domaines de Provenza, de Languedoc, e incluso de Chateauneuf-du-Pape, el Rhone o Borgoña. En fin, los datos, las apreciaciones y hasta las locas teorias sobre el vino que a veces cree como si fueran una religión, son muy apreciables para cualquiera que le guste beber vino y que quiera aprender un poco o un mucho más.

Voy a la mitad del libro y en cada página se pone mejor. Un buen libro, con excelentes anécdotas y un sinfín de datos útiles.


Citando a Brillat Savarin:


Hay dos cosas que distinguen al hombre del resto de los animales:


1 el miedo al futuro


2 el deseo por los licores fermentados